El palacio de Charlottenburg y sus jardines
La monarquía prusiana en Berlín
El palacio de Charlottenburg, una magnífica residencia barroca,
antigua morada de verano de los reyes prusianos, tiene una historia muy agitada.
Por consiguiente, el palacio de Charlottenburg y sus jardines son el lugar
idóneo para emprender un viaje a los tiempos de la monarquía
prusiana y su arte y cultura, desde la época barroca hasta principios del
siglo XXI. El edificio original fue construido a finales del siglo XVII como
morada de verano para la electriz y posterior reina Sophie Charlotte - de
ahí el nombre del palacio, "Charlottenburg". A través de
los siglos, se llevaron a cabo una serie de alteraciones estructurales en el
palacio.
Después de una época larga y laboriosa de reconstrucción
a causa de los graves daños que sufriera el palacio durante la Segunda
Guerra Mundial, el palacio hoy en día es sumamente popular tanto con
aficionados de castillos y palacios como con historiadores del arte. Los lugares
más visitados del palacio son los suntuosos salones de fiestas y los
aposentos privados de estilo barroco de la pareja real, ubicados en la planta
baja del palacio. Ahí mismo también se encuentran la
galería de retratos y la capilla del palacio. En el piso superior, le
esperan la colección de vajillas y cuberterías de plata.
Además, el palacio de Charlottenburg no sólo es una
atracción turística muy popular, sino también un lugar muy
solicitado para eventos culturales y sociales.
El invernadero del palacio, originalmente construido para proteger plantas
exóticas de la intemperie, ha sido utilizado para celebrar fiestas
suntuosas desde los tiempos de la dinastía de Hohenzollern. Tras su
destrucción en la Segunda Guerra Mundial y su laboriosa
renovación, el invernadero ha recuperado su antiguo resplandor, enlazando
así la magia de tiempos pasados con las comodidades del siglo XXI. El
resplandeciente salón de fiestas es el ambiente perfecto para llevar a
cabo eventos culturales, conciertos y banquetes.
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Charlottenburg
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